07 octubre 2007

Fútbol chimbo + jevita

Fíjese usted, qué llamativo: GRACIE (2007, director: Davis Guggenheim) es una película sobre una chica que juega fútbol, pero responde a casi todos los parámetros del cine para consumo de machos que describí en mi nota anterior sobre el western de vampiros BLOODRAYNE: DELIVERANCE, a pesar de lo distintas que son ambas películas. Y enumero:
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1. Hay varias escenas en las que la chica protagonista (Carly Schroeder) soporta rudas bromas pesadas machistas, inclusive de sus propios hermanitos menores.
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2. Hay una escena de sexo frustrada en la que la protagonista va a ser penetrada dentro de un automóvil por un chamo al que acaba de conocer (el papá represor la descubre... justo a tiempo para tranquilizar al espectador macho). Como en la mayoría de las películas con protagonistas femeninas heroicas, la chica no se aproxima al sexo realmente por auténtico placer, sino en este caso por transgresión a la figura paterna, por rebeldía hacia un entorno que no le permite jugar fútbol. Se le niega a la protagonista la posibilidad de tener sexo por el mero placer del sexo y ya.
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3. Hay por lo menos tres escenas en las que la chica es agredida brutal y alevosamente por futbolistas masculinos (codazos en la nariz, patadas en la cara, etc). En una de ellas, la más absurda, juega una caimanera y es empujada hacia un asfalto lleno de pedacitos de vidrio. EL NECESARIO PEAJE QUE DEBE PAGAR LA HEMBRA POR ENTRAR EN TERRENO DE MACHOS Y DESESTABILIZARLOS CON SU OSADÍA.
Fútbol y cine: una relación traumática. El cine sigue en grave deuda con el fútbol, y una de las razones es que es un deporte muy difícil de llevar a una pantalla de ficción, debido a las dimensiones monumentales del terreno y lo disperso de la acción (el fútbol americano y el beisbol también se juegan en campos enormes, pero la acción hombre-pelota/balón está más concentrada).
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En otros casos, ocurre que el director no sabe un coño de fútbol. Es el caso de este señorito de GRACIE, Davis Guggenheim. Y enumero fallas que ofenden al ojo del aficionado:
1. Es contraproducente que una chica juegue fútbol contra hombres. Lo ideal es que lo haga con otras chicas, aunque se entiende que GRACIE está ambientada en una época en la que no había fútbol femenino organizado en Estados Unidos como la superpotencia de este deporte que es hoy.
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2. El fútbol es un deporte no sólo de conjunto, sino de superioridad mental sobre el rival, y en todos los casos, de INTERACCIÓN SOCIAL CON (Y CONTRA) EL OTRO. Es absurdamente imposible que una persona de cualquier sexo se convierta en buena jugadora de fútbol entrenando sola, incluso ensayando 10.000 disparos a puerta (con pésima técnica, en el caso de GRACIE) o haciendo malabarismos de balón con el muslo. Se los digo por amarga experiencia propia como futbolista frustrado. Driblar a un contrario es algo que sólo se aprende jugando desde muy chamo en caimaneras callejeras, asimilando una astucia que sólo se gana a sangre y fuego en la calle. Y esos patéticos chistes que hacen los futbolistas sobre sus pipís en la ducha, lamentablemente, son esenciales para el esprit de corps.
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3. La brutalidad machista en GRACIE es excesiva. Es cierto, es un deporte rudo, (el fútbol es pa' hombres, dicen siempre los machos cerveceros de estadio), pero en esta película se exagera con un descaro en el que parece que la chica no está disfrutando realmente jugando fútbol, sino que está cumpliendo condena de trabajos forzados en Siberia. En fútbol, la técnica supera casi siempre a la fuerza bruta. Y también hay técnica para evitar lesiones.
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4. Y señor Guggenheim, por amor de Dios: en el fútbol, los suplentes no son designados con el partido en marcha, ni se sientan en el banquillo después de que el árbitro dio el pitazo inicial.
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COMENTARIO PARA FINALIZAR: por supuesto, la protagonista es perturbadoramente hermosa... aunque su apariencia está más en la tradición de la clásica futbolista sueca (las más bellas jugadoras del mundo, sin duda) que la estadounidense. De hecho, Carly Schroeder se me parece mucho a la sueca Anna Sjostroem, de quien me enamoré durante el Mundial de Fútbol Femenino Estados Unidos 2003.

Jugada de tunel en el gol decisivo de Gracie
El papá y entrenador personal de Gracie (Dermot Mulroney)... Se le puede jugar un quintico.

2 comentarios:

Luz Elena Carrascosa dijo...

Chico, a mì Dermot Mulroney fue un actor que siempre me dio morbo, incluso en una època en la que lo confundìa con Dylan Mc Dermot -por razones semànticas- y con K.d. Lang por razones fìsicas y retorcidas. Despuès de verlo en Georgia Rules y haciendo de papà medio apetecible y posible padrastro, se me quitò el morbo. Estaba pensando en organizarte un ciclillo "hot strippers & lust", pero despuès de esta nota creo que abarcarè tambièn el campo deportivo, y claro, serìa màs largo y hasta perturbadoramente ambiguo: "hot strippers & sports"... Personal Best con Mariel Hemingway abrirìa...

Aleisis dijo...

DIOSSSSSS... ESTA MUJER ME QUIERE CORROMPER!!!!!!!!!!!