01 noviembre 2007

Noviembre de arroz (III): KAMIKAZE TECTÓNICO

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NIHON CHINBOTSU (THE SINKING OF JAPAN)
Japón, 2006
Director: Shinji Higuchi
* THE DAY AFTER TOMORROW en clave tectónico-nipona. La realidad mesma exagerada un poquito con fines dramáticos: una placa tectónica del Pacífico es aplastada por otra y, en el curso de poco más de 300 días, el archipiélago de Japón se vulcaniza y hunde.
* El tema de la destrucción física de Japón es más o menos recurrente en la creación artística de este país, y puede explicarse por la relación de exacerbado romanticismo todo o nada que experimenta hacia su archipiélago sagrado la que es considerada quizás la cultura más autosuficiente, orgullosa y cerrada del planeta. Por eso no resultan extrañas las palabras que pronuncia el personaje del primer ministro Yamamoto (Koji Ishizaka): "Tengo el pensamiento personal de que no deberíamos tomar ninguna medida especial. No hacer nada y morir con la tierra. Es algo que sólo los japoneses haríamos".
Dentro de esta estética de la autodestrucción, el monte Fuji suele jugar siempre un rol icónico central, y THE SINKING OF JAPAN (de 135 minutos) no es la excepción: el Fuji es el eje geográfico de la catástrofe. "Si el Fuji vuela, Japón se hunde", aseguran en algún momento.
* La catástrofe convierte a los japoneses en balseritos que buscan refugio (y no son precisamente bien recibidos) en Estados Unidos, Inglaterra, Corea o China. Imagínense el asco que debe significar para un japonés esta última posibilidad.
* Una de las preocupaciones principales de las autoridades japonesas es la preservación del sake.
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Abajo, una escena 100% clásica cinematográfica de "carrera y abrazo" (RUN & HUG).
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El contexto no puede ser más emotivo. Ella (Kou Shibasaki) es una bombera que lo salvó a él en una erupción volcánica. Él (Tsuyoshi Kusanagi) es un científico que se ofrece a inmolarse en un submarino con una bomba que detendrá el cataclismo sísmico (kaiten, o kamikaze acuático). Para más cumbre, la banda sonora es un Rhythm & Blues en japonés.
Abajo, una ministrica bien divina que es designada (sin cartera) para enfrentar la catástrofe y en la práctica termina convirtiéndose en la máxima lideresa churchilliana de la nación en llamas. La actriz se llama Mao Daichi. Órdeneme lo que quiera, jefecita.
Cuando uno está rodeado literalmente por terremotos, volcanes y tsunamis, un diálogo masculino como el de abajo me resulta realmente conmovedor, por decir lo menos:
(lo más arrecho es que instantes después ella le dice: "hagamos el amor")
Con la fiebre de Google Earth, las imágenes satelitales están de moda. En THE SINKING OF JAPAN las usan hasta el paroxismo.

1 comentario:

Oscar dijo...

Yo vi esta pelicula en el cine aqui en Japon el anho pasado...y mi opinion de ella no dista mucho de la tuya. Las peliculas japonesas mainstream son TODAS identicas, parece que tuviesen un molde escondido en alguna parte de FujiTV en Tokyo. Pueden medio entretener pero me sacan la piedra los intentos poco camuflados de sacarte una lagrimita al espectador solo porque si.

Menos mal que todavia quedan locos aqui que se fuman lumpias de te verde y sacan cada barbaridad de pelicula que me hacen recuperar la fe en la raza japonesa. Y es bastante decir, siendo miembro de una minoria que aqui no llega ni al 0.5%