13 marzo 2007

BORAT (2006) - Larry Charles

1
BORAT se ha convertido ya en una peliculilla de culto, hasta Kiko le hizo un comentario muy bobolongo en su columna del diario Tal Cual, por lo que no estoy descubriendo el agua tibia ni voy a aportar mayor cosa como comentarista. Me pareció una soberana estupidez el guiño musical a TIEMPO DE GITANOS de Emir Kusturica. Me gustaría ser cualquier cosa menos moralista, o quizá le tengo envidia a quienes produjeron BORAT por su éxito, pero se me hace que esta comedia de estereotipos es un poco peligrosa en este momento de la humanidad. Aunque se supone, lo sé, que lo que se quiso hacer con BORAT —una película que se vale de la fiebre del lenguaje de documental para contar la historia de un periodista machista, antisemita y homofóbico de Kasajstán que recorre Estados Unidos de costa a costa para intentar casarse con Pamela Anderson— es precisamente una sátira del etnocentrismo del estadounidense promedio para quien Kazajstán y Rumania son la misma vaina. De hecho, el pueblo del periodista Borat Sadgiyev se rodó en la localidad rumana de Moroieni. Por otra parte, en su recorrido de Nueva York a Hollywood, Borat se va topando con la peor escoria americana: bushistas radicales de derecha, gangsters negros de Atlanta, secesionistas, evangélicos anti-darwinianos, universitarios panza-de-cerveza idiotas. Igual me quedó un mal sabor.
También hay algunas contradicciones. Por ejemplo, Borat niega sistemáticamente la condición humana al sexo femenino, pero articula nociones del amor caballeresco cuando se refiere a Pamela Anderson. Aunque son observaciones del purista que le busca la pata 101 al ciempiés.
2
Tengo que reconocer que BORAT posee momentos de comedia memorables. Ejemplo: el honorable congresista que se entera a destiempo de que está mascando queso de leche materna. El experto en humorismo que intenta explicarle a Sadigyev cómo contar un chiste en Estados Unidos. Los pasos de dance de Sagidyev en la despedida gitana antes de viajar a Nueva York. Sagidyev cagando en el Trump Center y masturbándose frente a la vitrina de Victoria's Secret (una poderosísima libertad simbólica). La gran escena de BORAT es la que documenta una misa evangélica en la que participan altos funcionarios políticos y judiciales, y en la que salen unos imbéciles corriendo y saltando eufóricamente. Señores, eso existe. Yo una vez vi en el parque Naciones Unidas de El Paraíso a cerca de 500 idiotas de una secta que levantaban las sillas sobre sus cabezas porque así se los ordenaba el fascista manipulador que les hablaba desde el estrado. Las imágenes reales de Kasajstán (entre ellas el chimpancé de la base espacial de Baikonur) al final de la película, tomadas del Russian Stock Footage Library, son un tesoro invalorable.
3
Sorpresas te da la vida: el hotel Wellington, donde se aloja Borat en Nueva York, fue el mismo hospedaje barato y sin calefacción en el que me tuve que quedar de emergencia durante el único viaje que he hecho a la ciudad donde nadie se sienta extranjero, en el otoño del año 2002 (*). Queda a media cuadra del Carnegie Hall. Y esa noche, cuando fui al Times Square, puse la misma cara de Borat. Con el añadido de que llevaba en las manos una cajita de cartón que había recogido de la basura para meter un potecito Nesquick de leche con fresa y otros alimentos de escaso valor nutricional.
(*) La misma noche en que Mariángel Ruiz se coronó en el Miss Venezuela.
4
"Devolvámonos a Nueva York, allá no hay judíos" (Azamat Bagatov, productor de la TV estatal de Kazajstán).
"¿Una mujer ha escrito un libro?" (Borat Sadgiyev).

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Epa Alexis, ya que hablas de "la gran escena de BORAT", te recomiendo el documental "Jesus Camp",nominado al Oscar.Lo puede conseguir en los tarantines piratas de la Central. Tienen la copia con menú y todo. Un palazo. La gran escena de Borat elevada a la potencia de Bush.El otro docu que encontré allí mismo por pura casualidad, fue la dureza de "American Hardcore".El principio es una salvajada contra la inudstria del disco. Memorable.Lo demás es redudante y absolutamente predecible, sin embargo, me gustó la conexión que hacen entre la decadencia del Punk en Estados Unidos y la llegada del segundo período de Reagan. Si no los has visto, búscalos porque ya llegaron a los predios de Las Tres Gracias. Finalmente, también compré el de las Dixie Chics, pero me disgutó un poco por su corrección política.Le sobran minutos, le faltan agallas y parece el típico making off de una banda en el proceso de crear su nuevo disco. Algo así como el fallido Some Kind of Monster. Creo que estos trabajos, como dices en tu comentario de Borat, son sólo contraculturales en apariencia. la verdad es que son obvias operaciones de marketing,que se aprovechan de un descontento real, para dejar las cosas tal como están, al tiempo que trafican con el material conservador de siempre.

Sergio M.

Anónimo dijo...

Epa Alexis, ya que hablas de "la gran escena de BORAT", te recomiendo el documental "Jesus Camp",nominado al Oscar.Lo puedes conseguir en los tarantines piratas de la Central. Tienen la copia con menú y todo. Un palazo. La gran escena de Borat elevada a la potencia de Bush.El otro docu que encontré allí mismo por pura casualidad, fue la dureza de "American Hardcore".El principio es una salvajada contra la inudstria del disco. Memorable.Lo demás es redudante y absolutamente predecible, sin embargo, me gustó la conexión que hacen entre la decadencia del Punk en Estados Unidos y la llegada del segundo período de Reagan. Si no los has visto, búscalos porque ya llegaron a los predios de Las Tres Gracias. Finalmente, también compré el de las Dixie Chics, pero me disgutó un poco por su corrección política.Le sobran minutos, le faltan agallas y parece el típico making off de una banda en el proceso de crear su nuevo disco. Algo así como el fallido Some Kind of Monster. Creo que estos trabajos, como dices en tu comentario de Borat, son sólo contraculturales en apariencia. la verdad es que son obvias operaciones de marketing,que se aprovechan de un descontento real, para dejar las cosas tal como están, al tiempo que trafican con el material conservador de siempre.

Sergio M.

Alexis Correia dijo...

Gracias por las recomendaciones.

Creo que el buhonero de cine clásico que estaba frente a la panadería 900 de Sabana Grande ahora está en un tarantín cerca del Hilton. Hoy pasé y le compré Stardust Memories de Woody Allen y Fist of Fury de Bruce Lee.

Borat me sigue dejando un mal sabor. No tengo en este momento la armazón teórica para fundamentar mi malestar, pero coincido en lo que dices.

Anónimo dijo...

Epa Alexis...me pregunto que hizo tan memorable para ti la coronacion de Mariangel Ruiz como Miss Venezuela? Acaso tuviste oportunidad de enterarte estando en NYC o como es la cosa?

Aleisis Correia dijo...

Ojala todavia puedas leer esta respuesta muy a destiempo, estimado amigo anonimo.

La historia fue mas o menos asi:

En esa epoca trabajaba fijo en la seccion de Espectaculos de El Nacional. Hacia cine, pero tambien misses. En esos casos, uno hace de todo. Es paja que tienes una fuente fija. Y es mas divertido hacer de todo, para mis gustos.

Me tocó entrevistar una por una a todas las 20 y pico misses antes del concurso, era una especie de cuestionario fijo con preguntas curiosas.

Recuerdo que, viendolas una por una sin maquillaje en la Quinta Miss Venezuela, la que mas me agradó fisicamente fue Mariangel Ruiz. Dije para mis adentros: "Ojala esta chama gane, aunque es imposible".

Ella nunca estuvo entre las favoritas. Me sigue gustando fisicamente. Tiene algo de llanerita. Pero Mariangel ya no me despierta ningun sex appeal porque se casó con un pelotero, y ademas me luce muy poco inteligente en su programa actual de TV.

En fin, la gala del Miss Venezuela coincidió con un viaje a Estados Unidos (NY) para una rueda de prensa del Señor de los Anillos 2.

No pude ir al Miss Venezuela ni seguirlo por TV, pero apenas llegue a NY, me meti en Internet en la planta baja del hotel para saber quien habia ganado. Y mi gran sorpresa: era Miss Aragua, Mariangel Ruiz.