14 noviembre 2006

REGGAE HASIDICO


En este blog ultimamente está entrando de todo. Sin embargo, como buen amante del buen reggae (últimamente lo tengo abandonado, para mi pesar espiritual, sobre todo en recientes momentos de incertidumbre), quería compartir un fenomenal ejemplo de hibridación cultural que descubrí leyendo una revista Rolling Stone, edición de Argentina. Se trata de Matisyahu, un judío ortodoxo que se ha convertido en toda una revelación de la escena del reggae estadounidense. Según leí en la revista argentina, las autoridades religiosas de Matisyahu le exigen a este músico que evite cualquier tipo de contacto físico con sus fanáticos: es decir, nada de lanzarse desde la tarima ni de tocar brazos o manos cuando firme autógrafos. Esto ya cae en la anécdota. Lo importante es que el tipo es un músico fabuloso. Lo recomiendo, veanlo en Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=kMrvkOg3DIE.
Anotación muy posterior: que un judío ortodoxo haga música reggae no es tampoco un fenómeno demasiado extraño. La religión rastafariana, de origen jamaiquino y muy vinculada a los orígenes del reggae en la isla caribeña, toma numerosos elementos judeocristianos, y particularmente de la religión judía. Recordemos que en la tierra prometida para los rastafari, Etiopía, circula la teoría de que allí habita una de las tribus perdidas de Israel (en la actual nación de Israel, algunas corrientes políticas han planteado la posibilidad de importar mano de obra etiope de hipotético origen bíblico). Dicho todo esto, no es tampoco nada extraordinario que un judío "tradicional" recorra el camino inverso hacia el reggae y su peculiar espiritualidad.

1 comentario:

El Leprechaun dijo...

joder diria mi primo vazco, este jew se las trae!